Esta colección nace de los veranos compartidos, los recuerdos salados y los amores eternos. Inspirada en los dibujos del zodíaco que mi abuelo pintó a mano en el techo de casa.
Pensé que este proyecto era un homenaje para él pero pronto entendí que estas toallas son, en realidad, para ella, para mi abuela. Para las abuelas que nos esperaban con la toalla abierta al salir del agua, las abuelas que se mojaban el cuerpo pero nunca el pelo, las que nos preparaban los bocadillos, nos ponían crema de sol y nos cuidaban desde la orilla
Estas toallas son un homenaje a la ternura, la memoria y los rituales de verano compartidos.
INSTRUCCIONES DE USO:
Apto para chapuzones y siestas al sol.
Ideal con vermut y unas buenas anchoas.
Precaución: mojar el pelo puede alterar la experiencia.